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La sociedad se moviliza contra el cambio climático en la Zona Verde de la COP25

  • 5 dic 2019
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 15 oct 2020

La Cumbre del Clima que se está celebrando estos días en Madrid no pretende ser solo una reunión entre mandatarios de alto nivel. La Zona Verde (Green Zone) habilitada en uno de los pabellones del recinto ferial IFEMA, ofrece multitud de actos, conferencias y exposiciones que están al alcance de todo el mundo. Un sinfín de actividades para concienciar y acercar a la sociedad el problema de la crisis climática. Pensamiento ECO ha recopilado algunos de los eventos más atractivos de estas jornadas iniciales.

Pollution Pods - COP25

Un experimento en el que cuesta respirar

Antes incluso de entrar al pabellón verde de la COP25, los visitantes pueden sumergirse en un conjunto de grandes burbujas que presiden el patio principal. Se trata de la obra Pollution Pods de Michael Pinsky, que emula el grado de contaminación en cinco ciudades del mundo. A través de aromas artificiales y perfumes, se han recreado en cada cápsula los niveles de dióxido de nitrógeno, azufre y monóxido de carbono presentes en el aire.

En algunos casos, como el de Nueva Delhi, respirar resulta difícil y el ambiente es agobiante. Su índice de calidad del aire supera los 200 puntos, siendo 24 el máximo recomendado en Europa. Sin llegar tan lejos, el caso de Sao Paulo, Londres o Pekín es también llamativo, dado que son algunas de las urbes más contaminadas del planeta. Todas ellas se contraponen a la ciudad noruega de Trondheim, donde los indicadores invitan a practicar cualquier actividad al aire libre.

Mujeres y cambio climático

En un pequeño rincón del pabellón, la Fundación Woman's Week ha congregado a mujeres expertas en distintos campos con el fin de debatir sobre nuestros hábitos en relación con el medioambiente. Carmen María García, presidenta de fundación, ha afirmado sentirse “orgullosa de poder contribuir en la COP25, visibilizando talento femenino de mujeres líderes en la lucha contra el cambio climático”.

La encargada de abrir la charla ha sido Gema Gómez, directora de Slow Fashion Next y co-coordinadora nacional en Fashion Revolution, quien ha destacado la necesidad de reinventar la industria textil y modificar nuestro modo de consumo por uno más consciente. Ante las preguntas del público, no ha tardado en subrayar que “hay que dar a los niños una mejor educación que les aporte sentido crítico".

La contaminación procedente de los vehículos es también otro de los grandes problemas actuales. Según May López, experta en movilidad sostenible, en nuestro país el 60% de los desplazamientos diarios para ir al trabajo se realiza en coche y con un único ocupante. Por este motivo, ha recalcado que es muy importante pensar en otras formas de moverse tales como la del coche compartido que promueve Bewego, empresa de la que es cofundadora.

La conferencia ha proseguido con propuestas para acabar con los plásticos por parte de empresas como Pascual, cuya directora de marketing de Calidad ha asegurado que van a sacar al mercado envases más sostenibles, o Mastercard. La vicepresidenta de esta última compañía, Jennyfer Rademaker, ha comentado que se está dirigiendo la mirada hacia tarjetas de crédito biodegradables.

Mar Doñate, directora de Marketing de Calidad Pascual (izq.) y May López, cofundadora de Bewego y experta en movilidad sostenible (dcha.)

Por su parte, Pilar Muñoz, codirectora de la Cátedra Extraordinaria Patología y Medio Ambiente de la Universidad Complutense de Madrid y presidenta de la Fundación Alborada, ha puesto de manifiesto que "nadie habla de la contaminación en el interior de las viviendas". "Hay compuestos que están provocando grandes daños en el organismo, y cada vez existen más patologías vinculadas con ello", ha dicho, refiriéndose a sustancias tóxicas como el mercurio. "No solo hay que dejar de contaminar el planeta sino a nosotros mismos", ha concluido.

¿Qué es y para qué sirve el IPCC?

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, denominado IPCC por sus siglas en inglés (Intergubernamental Panel on Climate Change), tiene una función vital en los aspectos medioambientales: evalúa información relevante y pone a disposición de los gobiernos los datos y evidencias científicos.

Así lo han explicado los investigadores Luisa Cabeza y Alejandro Caparrós en una conferencia organizada por el CSIC bajo el título La ciencia como base de la respuesta al cambio climático: el papel del IPCC, en el gran espacio Ágora de la COP25. Como dato: en España, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es la institución que más investigadores aporta para la elaboración de los informes del IPCC.

Investigadores CSIC IPCC - COP25

Refiriéndose al trabajo de la entidad, Cabezas ha expresado que “es un ejercicio muy transparente”. Esta investigadora de la Universidad de Lérida y miembro de este grupo de expertos, ha destacado que todos los informes del IPCC están revisados por cientos de científicos y las respuestas son públicas. A pesar de que en España este trabajo es voluntario, Cabezas ha querido destacar que se siente "muy satisfecha" y ha declarado que "es todo un honor" para ella.

Hasta ahora, el IPCC ha elaborado seis informes. Para Caparrós, investigador del CSIC y experto en cooperación internacional del Instituto de Políticas y Bienes Públicos, todos ellos han sido "muy influyentes" y "han puesto sobre la mesa la urgencia del cambio climático”. Además, ha dejado claro que es posible revertir la situación actual: "Sí se puede desviar el límite de 1,5 grados centígrados, pero con una intervención muy veloz".

Los jóvenes también se implican

Aparte de conferencias de asociaciones medioambientales u organismos públicos, esta semana encontramos en la COP25 iniciativas por parte de los más jóvenes. En la jornada del miércoles 4, por ejemplo, alumnos de 2º, 3º y 4º del Instituto de San Sebastián, en El Boalo, han presentado sus proyectos para luchar contra el cambio climático. Uno de los temas más repetidos en sus exposiciones ha sido el de los microplásticos, que en su mayoría, proceden de neumáticos, polución urbana y productos textiles.

Tras cada presentación, una brillante idea para mantener atento al público: un juego. La propuesta de estos jóvenes ha sido jugar con los asistentes al Kahoot, una especie de competición al estilo Trivial que permite contestar las preguntas de la pantalla desde cada smartphone. Y puede apuntarse todo el que quiera. Así, ha sido mucho más divertido aprender que, entre otras cosas, una colilla contamina de 5 a 8 litros de agua, que solo se recicla el 9% del plástico a nivel mundial o o que una botella de plástico tarda hasta 500 años en degradarse.

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