Too Good To Go: un movimiento en auge contra el desperdicio de alimentos
- 9 jun 2021
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Actualizado: 9 sept 2021
Las cifras son alarmantes. Un tercio de toda la comida que se produce en el mundo se tira. Es decir, aproximadamente el 30% de la tierra agrícola mundial cultiva productos que van a ir directamente a la basura.
El desperdicio de alimentos es un problema global y también la razón de ser de Too Good To Go. Bajo el lema #Lacomidanosetira, este movimiento que nació en Dinamarca en 2016 trata de combatir este derroche animando a los ciudadanos a rescatar aquellos alimentos que los supermercados, restaurantes, hoteles o panaderías no logran vender. Para conseguirlo, pone en contacto a unos y otros a través de una sencilla aplicación móvil donde los usuarios pueden comprar packs “sorpresa” de comida por un bajo precio (un tercio del valor real).
Carlos García, responsable de comunicación de la empresa en España, ha hablado con nosotros para explicarnos qué es Too Good To Go y los logros que ha conseguido hasta ahora. Su alegría contagiosa le delata: más de 40 millones de packs de comida “salvados” en estos cuatro años y alrededor de 47.000 establecimientos colaboradores en 15 países (14 de ellos, europeos). Recientemente, han dado el salto también a Nueva York, donde están poniendo los cimientos del movimiento dentro del continente americano.
Para Carlos, la parte más visible es la aplicación móvil “porque es la parte más práctica de la lucha contra el desperdicio de alimentos”, pero aclara que el movimiento va mucho más allá. Too Good To Go quiere llegar a todos los ámbitos posibles: desde los hogares y las empresas hasta la política o la educación. De hecho, Too Good To Go ha desarrollado una serie de materiales, talleres y actividades didácticos para diferentes niveles educativos, con el objetivo de concienciar a las generaciones más jóvenes. “Tenemos que enseñar desde la base cómo combatir el desperdicio de alimentos”, sentencia Carlos.
Un millón de packs salvados en España
En España, el año pasado se alcanzó el millón de packs de comida salvados. Too Good To Go lleva operando en nuestro país desde 2018 y está presente en todas las provincias. En más de una veintena de ciudades, entre las que se encuentran las grandes urbes como Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla o Valencia, el movimiento está bastante consolidado. “La lucha contra el desperdicio de alimentos está más que activa en España y esperamos poder seguir salvando mucha, mucha comida”, sentencia Carlos.
En total, en todo el territorio son más de 3.000 establecimientos los que hasta el verano de 2020 formaban parte del proyecto: desde restaurantes y hoteles que se encuentran con excedentes de sus menús hasta fruterías o panaderías que no venden sus productos al final del día. También los supermercados como Carrefour o Alcampo se han animado a combatir el desperdicio de alimentos mediante Too Good To Go. La comunidad sigue creciendo.
“Estamos desperdiciando un 30% de la tierra agrícola mundial en producir alimentos que luego no consumimos”
Los datos hablan por sí solos y confirman que no es un asunto baladí. Cada año se tiran unas 1.600 millones de toneladas de alimentos en el mundo. Solo en Europa son 88 millones de toneladas las que se van a la basura. España no se queda atrás: es el séptimo país de la UE que más comida desperdicia. Más de 8 millones de toneladas de comida anuales se tiran, lo que equivale a 77 estadios de fútbol llenos. Carlos reconoce que las cifras son desorbitadas: “Es una auténtica locura”.
Las razones por las que se debe acabar con este derroche son innumerables. La primera, la huella medioambiental. Con el desperdicio de alimentos, se desaprovechan los recursos naturales que están produciendo esa comida: agua, energía, suelo fértil… “Estamos desperdiciando un 30% de la tierra agrícola mundial en producir alimentos que luego no consumimos”, afirma Carlos.
Muchos expertos coinciden en que acabar con este problema sería una buena medida para revertir el cambio climático: se calcula que el desperdicio de alimentos es responsable de entre el 8 y 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
La segunda razón es el impacto económico. El desperdicio de alimentos tiene un coste enorme: casi 1 billón de dólares al año. En nuestro país, las familias españolas tiran cada año más de 604 millones de kilos de comida, es decir, unos 3.000 millones de euros perdidos anualmente (alrededor de 250 euros por hogar).
También, por supuesto, está la cuestión ética. Carlos apela al sentido común: "No debemos permitirnos tirar comida a la basura, tenemos que hacer todo lo posible por que la comida sea consumida".
Los grandes chefs se unen a la lucha contra el desperdicio
Desde Too Good To Go siempre se han llevado a cabo diferentes eventos para concienciar a la población y dar visibilidad al problema. Una de las iniciativas más recientes ha sido #Chefscontraeldeperidicio, organizada el pasado 18 de junio con motivo del Día Mundial de la Gastronomía Sostenible y que logró reunir a 10 grandes chefs españoles como Joan Roca, los hermanos Torres, Elena Arzak o Carme Ruscalleda. En palabras de Carlos, el objetivo de esta iniciativa fue “alimentar la imaginación y creatividad para aplicar los consejos de los chefs y hacer las recetas de aprovechamiento en casa”.
A través de vídeos cortos, los maestros de la cocina ofrecieron algunos trucos para evitar desperdiciar comida y desvelaron recetas con las que aprovechar las partes de los alimentos que solemos tirar. “No hay mejor figura que los profesionales de la cocina para guiarnos en ese aprendizaje y combatir el desperdicio de alimentos en nuestras casas”, declaró el entrevistado.
“Ojalá algún día Too Good To Go no tenga que existir”
Con respecto al futuro, Carlos García se siente optimista. A pesar de que el 42% de todo el desperdicio de alimentos se produce en los hogares, cree que el confinamiento nos ha llevado a valorar más la comida y que poco a poco se está adquiriendo una mayor sensibilización hacia este tema. “Estamos empezando a tirar menos comida, pero es cierto que aún queda mucho trabajo por hacer”, resuelve.
Aunque es un objetivo muy ambicioso, lo que Too Good To Go pretende a largo plazo es erradicar el desperdicio de alimentos a nivel mundial de una vez por todas. Y Carlos lo confirma: “Ojalá algún día Too Good To Go no tenga que existir, porque eso significará que habremos alcanzado la cifra soñada de residuo cero”.












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