Gerard Prats: "El mundo se encarga de recordarnos cada día que no vamos bien como sociedad"
- 31 may 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 15 oct 2020
Pregonda, Turqueta, Grau, Fornells: así se llaman algunas calas de Menorca pero también los coloridos pintalabios de Saigu Cosmetics, una línea de cosméticos ecológicos y sostenibles fundada precisamente por dos jóvenes de esta isla, Gerard y David. El nombre del proyecto tampoco es en vano. Saigu significa agua en menorquín, algo que cobra todo el sentido para una marca que lleva por bandera la naturalidad y la transparencia.
En Pensamiento ECO hemos hablado con Gerard Prats, uno de los impulsores de Saigu Cosmetics. Junto con su amigo David Hart, emprendedor experto en marketing digital, ha creado no solo una marca de maquillaje sino un punto de encuentro en torno al cuidado del planeta.
"No queríamos que fuera un producto peor por el hecho de ser sostenible"
La filosofía de Saigu Cosmetics se basa en conceptos muy claros: ética, respeto al medioambiente y proximidad. Sus productos son veganos, no testados en animales y hechos en España. Gerard explica que desde pequeño ha tenido siempre bastante sensibilidad hacia la naturaleza. “Mi familia era muy ecologista y yo también. Esa parte estaba en mí pero nunca había sido explorada”.
Tras estudiar química y trabajar en la industria de la cosmética, Gerard se dio cuenta de que no se sentía a gusto. “Hubo un día en que pensé: ¿Por qué esto no se puede hacer de una forma mejor? Empecé a investigar marcas naturales y sostenibles y veía que faltaba mucho trabajo, pensé que había mucho que mejorar”. Así fue como nació Saigu Cosmetics.
Para su fundador, la esencia de Saigu es “demostrar que puedes hacer un producto más sostenible pero con la misma calidad que tienen los productos tradicionales". "No queríamos que fuera un producto peor por el hecho de ser sostenible”, añade.
Pintalabios, bases de maquillaje, correctores y máscaras de pestañas son los productos que hasta ahora tienen a la venta, aunque aseguran que dentro de poco lanzarán más productos al mercado. “Estuvimos trabajando mucho el año pasado para que este año nuestro catálogo crezca”, cuenta Gerard, que confiesa que tardan unos 12 meses en pensar y preparar un nuevo cosmético.
"Intentamos fomentar un consumo responsable"
Uno de los valores que distingue a Saigu es la proximidad. La empresa se encuentra en un pueblo de la provincia de Barcelona, Castellví de Rosanes: allí desarrollan y envasan sus productos. Los ingredientes también proceden de nuestro país. “Hay muchas empresas que fabrican y envasan en España, pero nosotros fuimos un pasito más hacia delante: también buscamos ingredientes de proximidad”, relata.
Gerard aclara que “natural no tiene por qué significar sostenible” y pone algunos ejemplos, como los aceites de palma o coco (suelen venir de zonas donde se destrozan selvas tropicales para su cultivo) o los aceites de pétalos de rosa (la cantidad de rosas necesarias para producir un mililitro de esta sustancia no es sostenible).
Toda esta producción es más cara, evidentemente, que si se tratase de un producto sintético y fabricado en otro continente. Pero Gerard apunta: “Intentamos fomentar un consumo responsable: si un producto es más caro, no pasa nada porque consumirás menos. Preferimos vender menos y más caro que vender muchísimo y más barato, porque si no quien pierde es el ecosistema”.
Envases de cristal, madera y... cada vez menos plástico
Muchos de los ingredientes, además, proceden de la agricultura ecológica: “Lo que hacemos es pedir un certificado de agricultura ecológica a nuestros proveedores”. Así, se garantizan que los ingredientes han sido cultivados sin pesticidas y conservando el entorno.
En cuanto a la salud de la piel, Gerard asegura que los productos de Saigu Cosmetics “no solo maquillan sino que están formulados para mejorar el estado de la piel”.
El envasado también es una fase en la que tienen en cuenta la sostenibilidad. “Para mí el proceso más difícil a la hora de desarrollar los productos ha sido el envase, sin duda”. El motivo, explica, es que los proveedores de proximidad ofrecen unos precios y cantidades muy altos que no les salen rentables. “Hemos intentado que los plásticos que usamos sean reciclados y reciclables. Nos es difícil por el tamaño de la empresa, pero tenemos muy claro que cuando crezcamos un poco este es el punto de mejora más importante”, confiesa.
Además de vender cosméticos, la página web de Saigu cuenta también con un blog, en el que publican artículos, guías de maquillaje y podcasts con expertos en diferentes temáticas. “Cuando Saigu nació teníamos claro que no queríamos que fuera solo una marca de maquillaje, lo más importante era crear una comunidad donde aprender todos. Funcionó súper bien y vimos que a la gente le gustaba”, cuenta Gerard.
Otra curiosidad de esta empresa es que, en sus inicios, hacían probar los productos a sus madres, hermanas y amigas para ver si gustaban antes de sacarlos al mercado: “Les mandábamos muestras a nuestros familiares porque necesitábamos feedback. Nos ayudó para ir mejorando”.

"Nos ha abrumado la respuesta de la gente"
El parón por el coronavirus ha sido un reto para todos los negocios. Gerard también nos ha contado cómo lo han afrontado desde Saigu Cosmetics. “Cuando fuimos tomando conciencia de la gravedad del asunto, decidimos no seguir vendiendo y cerrar la tienda online dos semanas. Pero no podíamos parar como empresa, así que pensamos qué podíamos aportar en esos días y empezamos a crear contenido: sabemos que hay un componente emocional cuando la gente se maquilla”.
Ahora que ya han vuelto a permitir los pedidos, explica que la acogida ha sido muy cariñosa. “Nos ha abrumado la respuesta de la gente, hemos tenido un montón de mensajes de apoyo a empresas españolas”.
¿Y en el futuro? ¿Las tendencias ecológicas serán una moda pasajera o darán lugar a un cambio de mentalidad de la sociedad? Gerard responde: “Es muy difícil que esto sea una moda, porque el mundo se encarga de recordarnos cada día que no vamos bien como sociedad. Dudo que podamos vivir viendo cómo cada año se extinguen especies, cómo cada verano es más caluroso, cómo cada invierno hay tormentas más fuertes… Si se nos olvida, la madre tierra nos lo recordará”.








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