Las claves del Día Internacional contra el Cambio Climático
- 24 oct 2020
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Actualizado: 25 oct 2021
El cambio climático es una de las amenazas ambientales más preocupantes de la actualidad. Las altas temperaturas, la subida del nivel del mar o el deshielo, entre otros fenómenos, nos están alertando de que la realidad es cada vez más extrema. Como cada 24 de octubre, hoy se celebra el Día Mundial contra el Cambio Climático, fijado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el fin de visibilizar las nefastas consecuencias medioambientales y sociales que acarrea y poner sobre la mesa las posibles soluciones tanto a nivel individual como colectivo.
A pesar de que una parte de la población está cada vez más concienciada con el problema y la mayoría de los países del mundo están dispuestos a tomar medidas contra el cambio climático, estamos lejos de alcanzar resultados optimistas.

Qué es el cambio climático exactamente
El cambio climático se define como el conjunto de modificaciones que se están produciendo en el clima del planeta como consecuencia de varios factores, principalmente, la acción humana. Es uno de los efectos más visibles de otro fenómeno más amplio: el cambio global.
A lo largo de la historia ha habido otras grandes modificaciones climáticas debidas a causas naturales, como cuenta el profesor de física de la UCM Jesús Fidel González. Pero los expertos han demostrado sobradamente que los cambios actuales en el clima se deben principalmente al aumento en la atmósfera de gases como el CO2, que emitimos los humanos con las actividades que llevamos a cabo. Estos gases potencian el efecto invernadero, haciendo que se acumule más calor del que sería natural y que suban las temperaturas medias de todo el planeta.
Desde la era preindustrial, la concentración de CO2 ha aumentado un 40%. La ONU señala que, después de más de un siglo y medio de industrialización, deforestación y agricultura a gran escala, “las cantidades de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera se han incrementado en niveles nunca antes vistos en tres millones de años”.

Concentración de CO2 en la atmósfera desde 2005. / Fuente: NASA, NOAA.
Consecuencias del cambio climático
La consecuencia más directa es que en 2017 el planeta aumentó su temperatura aproximadamente 1 °C con respecto a la década de 1960, según apunta el Panel Intergubernamental de de Expertos en Cambio Climático (IPCC). Datos de la NASA indican además que los seis años más cálidos que se han registrado nunca han ocurrido todos tras el año 2014.

Aumento de la temperatura de la Tierra desde 1880. / Fuente: NASA, NOAA.
Pero esta consecuencia no es la única. La subida de la temperatura global hace que se deshielen las capas polares, aumente el nivel del mar, se sucedan fenómenos climatológicos extremos cada vez con más frecuencia y se produzca la pérdida de multitud de especies, algo extremadamente perjudicial para la biodiversidad. Los océanos, además, también se calientan y esto conlleva un grave peligro para el mantenimiento del funcionamiento de los ecosistemas marinos. España y la zona sur de Europa destacan entre los lugares que se verán más afectados por todos estos fenómenos.
Más allá del plano medioambiental, Cristina Linares, experta del IPCC y científica en la Escuela Nacional de Sanidad explica que el cambio climático afecta a nuestra salud. Por ejemplo, fenómenos como las sequías pueden causar bronquitis, riesgo de infecciones o neumonías, porque afectan a la calidad y humedad del aire; los incendios hacen que haya más riesgo de enfermedades respiratorias y las olas de calor agravan las enfermedades crónicas respiratorias, renales, pulmonares, cardiaca e, incluso, psiquiátricas. Las DANAS suponen peor calidad del agua e impactan en los cultivos y, por tanto, en la nutrición.
Además, los problemas climáticos fomentan las migraciones en aquellas zonas más afectadas y también los conflictos bélicos, que fuerzan el desplazamiento de millones de personas de ciertos lugares.

La lucha contra el cambio climático
El IPCC fue creado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA) con el objetivo de proporcionar una fuente objetiva de información científica. Desde su fundación en 1998, las advertencias de la necesidad de combatir el cambio climático han sido constantes.
En 2014, por ejemplo, dejó claro el papel del ser humano cuando publicó su Quinto Informe de Evaluación. Su conclusión fue categórica: el cambio climático es real y las actividades humanas son sus principales causantes.

En 2018, el IPCC publicó un informe especial sobre los impactos del calentamiento global a 1,5°C. Este informe señaló que limitar el calentamiento global a este nivel requerirá cambios rápidos, de gran alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad.
Por otro lado, más de 190 países de todo el mundo se reúnen anualmente desde 1992 en las conocidas COP (Conferencia de las Partes), dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio climático (UNFCCC).
La celebrada en 1997, la COP3, fue la que dio lugar al Protocolo de Kioto, un acuerdo firmado por 192 partes (191 + la UE). EEUU lo firmó pero no lo ratificó y Canadá se salió en 2011. El compromiso era reducir las emisiones en un 5,2% en el periodo entre 2008 y 2012 con respecto a niveles de 1990, aunque lamentablemente no solo no se cumplió, sino que aumentaron las emisiones considerablemente.
En 2015 se celebró la COP21, donde se alcanzó el Acuerdo de París, un acuerdo internacional que busca reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero a partir de 2020, de manera que a final de siglo la temperatura no aumente más de 1, 5 o 2 grados con respecto a los niveles preindustriales.
Para Jesús Fidel González, también experto del IPCC, medio grado en la temperatura mundial importa mucho. En el escenario de un aumento de 2 grados a final de siglo, habría 2,6 más posibilidades de olas de calor, un derretimiento del hielo marino 10 veces mayor, el doble de impactos en los ecosistemas y especies y la disponibilidad de alimentos se reduciría más de la mitad.

Comparación de escenarios en función de la reducción de las emisiones de GEI. / Fuente: BBC Mundo con datos del IPCC.








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