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Edificios pintados con musgo, lo último para reducir el CO2 en las ciudades

  • 10 nov 2020
  • 3 Min. de lectura

La contaminación es hoy en día uno de los problemas que más preocupa a los dirigentes de las grandes ciudades. En los últimos tiempos, se han desarrollado iniciativas para impulsar una movilidad más sostenible, crear áreas verdes urbanas o desterrar aquellos sistemas de generación de energía más contaminantes. Pero pronto serán también los edificios los que ayuden a reducir el CO2 del aire.


Cuatro jóvenes europeos desarrollaron el año pasado una pintura realizada con esporas de musgo pensada para cubrir las fachadas. Esta pintura permite que la planta crezca sobre las paredes de los edificios y absorba el CO2 de la atmósfera, reduciendo así la temperatura de las llamadas islas de calor de las grandes urbes y haciendo las ciudades más sostenibles.

Reyes González-Montagut, estudiante de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) y una de las autoras de este proyecto, explica que “el musgo tiene unas cualidades más altas que el resto de plantas para la absorción de CO2 porque, al no tener raíces, coge del aire la mayor parte de los nutrientes", tal y como recogió el periódico 20 Minutos.


Esta brillante idea surgió a raíz del programa europeo EIT Climate-KIC contra el cambio climático, donde González-Montagut conoció a sus compañeros Murod Saymudinov (Escuela Politécnica de Zurich), Rianne Vastenhouw (Universidad Wageningen, Países Bajos) y Thimo Hillenius (Universidad de Utrecht, Países Bajos). Desde entonces, han creado una startup llamada 4MOSST y han ganado ya varios concursos europeos, entre los que destaca el Open Innovation Call de Access Cities, celebrado en Copenhague (Dinamarca).


Según apunta la propia Reyes González-Montagut, la empresa 4MOSST "pretende participar en la estrategia de resiliencia climática de las ciudades y así mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos mientras aumenta la conciencia climática en la sociedad".


Reyes González-Montagut, Murod Saymudinov, Rianne Vastenhouw y Thimo Hillenius, creadores del proyecto y fundadores de la startup 4MOSST.



Ahorro de energía y mayor biodiversidad


La versatilidad del musgo hace que sea una de las plantas más eficaces para combatir la contaminación. Una de sus principales ventajas es que funciona como aislante térmico y acústico, lo que permite ahorrar energía. Gracias a sus propiedades de retención de agua, previene los incendios. Además es una herramienta contra la radiación solar y ultravioleta y potencia la biodiversidad de especies dentro de las ciudades.


Otra ventaja del musgo es que los edificios pintados con este material, a diferencia de las paredes verdes, apenas precisarían de riego ni de mantenimiento (tampoco necesitarían fertilizantes o pesticidas) y ocuparían menos espacio que los llamados “jardines verticales”.



Más soluciones para ciudades sostenibles


La empresa alemana Green City Solutions ya observó también el año pasado que el musgo absorbe el dióxido de nitrógeno (otro de los gases de efecto invernadero más perjudiciales), así como partículas de metales pesados que emiten los automóviles. Con el fin de filtrar el aire a través de esta planta, decidió inventar unos paneles inteligentes de cuatro metros de alto por tres de ancho cubiertos completamente de musgo.


Estos paneles, además de reducir la polución del aire, estaban diseñados también para recoger el agua de lluvia y generar electricidad a través de unas placas solares que llevaban incorporadas.


Paneles de musgo en las calles europeas.


Hoy en día, estas enormes paredes verdes de musgo están implantadas en 25 ciudades del mundo, entre las que se encuentran Oslo, Hong Kong o Glasgow e incluso la ciudad española de Vitoria. En total, cada panel puede absorber 250 gramos de partículas al día y capturar 240 toneladas anuales de CO2. Según los creadores, esta cantidad de CO2 retenida equivale a la que podrían absorber 275 árboles.

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